Brevedad

 


Título: Brevedad
Técnica: Óleo / lino

Medidas: 47 x 21 cm
Fecha: 2017

Lirio abierto

 



Título: Lirio abierto
Técnica: Óleo / lino

Medidas: 60 x 60 cm
Fecha: 2017

Belesa

 



Título: Belesa
Técnica: Óleo / lino
Medidas: 27 x 19 cm
Fecha: 2017

Flor

 



Título: Flor
Técnica: Óleo / lino

Medidas: 50 x 50 cm
Fecha: 2017

Título: En el crepúsculo: Pétalos II

 



Título: En el crepúsculo: Pétalos II
Técnica: Óleo / lino
Medidas: 140 x 110 cm
Fecha: 2019

En el crepúsculo: Pétalos I

 


Título: En el crepúsculo: Pétalos I
Técnica: Óleo / lino
Medidas: 140 x 110 cm
Fecha: 2019

Azucena

 


Título: Azucena
Técnica: Óleo / lino
Medidas: 50 x 50 cm
Fecha: 2017

JOSEFINA JUNCO - SILENCIOS. (Entrevista TPA)

Vídeo TPA 
23/4/2022

La Escuela de Gijón

Era a su borde asomada
una rosa inmaculada de un rosal.


Estos versos de los hermanos Álvarez Quintero, cantados como nadie por el inolvidable Pepe Marchena, fueron lo primero que me vino a la cabeza cuando Josefina Junco me pidió que escribiera algo para el catálogo de esta exposición. Y es que el jardín sonriente y las tranquilas y cristalinas fuentes están, cómo no, siempre presentes en la obra de J. J. Es decir, está gloriosamente la belleza, claro, para fortuna de los que admiramos y amamos su pintura.

Ahora nos ofrece en Cornión veintitantos cuadros, última tanda, bajo su personalísimo y entrañable estilo ingenuista, interpretando con esmerado pincel sus visiones, recuerdos y otras iluminadas ensoñaciones de las que tanto nos habla su arte, y donde nunca falta un profundo acento de ternura y delicadeza.

Era un probe jardinero
que cuidaba con esmero del vergel;

 
Y eso es exactamente lo que hace Josefina con sus creaciones, parirlas con sinceridad, nobleza y sentimiento, sin falsos o impostados resortes, sin manidos recursos, sin aspavientos y sin caer en modas, tendencias u otros desperfectos. Ella cuida de sus criaturas con pasión de madre generosa y abnegada, otorgándoles sabia consistencia y tierna madurez, hasta que alcanzan la redonda plenitud de la obra bien hecha. Se trata de una pintura alada y sentimental, con esa certeza de los verdaderos artistas. Junco es idéntica a sí misma, sin copiarse ni repetirse jamás.

Así, encontramos felizmente en sus cuadros el gran asunto de la vida, de la gozosa y espléndida existencia, de las personas que se enamoran bailando en una verbena de verano, de los caminos festoneados de flores silvestres, de verdes praderas esmaltadas de margaritas, de árboles frutales y plantas aromáticas, de manzanos en flor, siempre el manzano, de soñadas casas idílicas, lugares encantados, inquietantes y misteriosos personajes como fuera del espacio y del tiempo, remotos mares en calma, barcos en confusas singladuras, la vida y la naturaleza, en fin, la dulce y tamizada luz del norte y los cromatismos que consigue, con mil reflejos y mil detalles de sutiles exquisiteces.
y era la rosa un tesoro de más quilates que el oro para él..

Y para ella. Para nuestra querida artista asturiana, cuyo lenguaje y personal estilo es de una coherencia pasmosa, investigando sin descanso dentro de su inimitable mundo y casi siempre sorprendiéndonos con hermosos hallazgos.

A Josefina le sobran hoy día criterio y oficio, buen gusto y sensibilidad, equilibrio y sentido común para pintar con hondura. Y qué placentero resulta ver que se mantiene con gran firmeza en lo suyo. Es decir, en la pintura pura, en la gloriosa y española tradición de pintar como siempre, desde la más alta antigüedad a ayer mismo, desdeñando modas o, como ahora se dice, pasando de las nuevas tendencias y soportes, de extravagantes y efímeras temáticas, algunas verdaderamente grotescas.  Gracias, Josefina Junco, por no sucumbir al feísmo de estos tiempos tan confusos y gracias por seguir ofreciendo en tus creaciones motivos evocadores con tu inimitable lirismo, frente a las mutaciones temporales del Arte y sus veleidades.
….. ….. …..
Gijón era ensimismarse, en un anochecer de noviembre, desde la barra del viejo Riscal, viendo caer la lluvia fina con una paz infinita en el corazón. Y era ver con asombro el alumbramiento de una irrepetible pléyade de artistas, numerosas galerías privadas, magníficos espacios públicos y un gusto y una afición por el coleccionismo, como yo no he visto en ninguna otra ciudad de España. Pero ése es asunto para tratar en otro momento y otro lugar. Ahora solo se me ocurre el título, el mismo del encabezamiento.

Cándido Fernández
Madrid, febrero de 2016.

JOSEFINA JUNCO: delicadeza y sensibilidad.

José A. Samaniego. La Nueva España 26-04-2016

 “Caminos”. Josefina Junco. Librería- Galería Cornión. Calle la Merced, 45. Del 1 de abril al 9 de mayo. Horario comercial.

Josefina Junco  Quesada (Arriondas, 15 de julio de 1949), licenciada en Filología Románica por la Universidad de Oviedo, ha sido durante 34 años profesora de Lengua y Literatura Española en el Instituto “Jimena” de Gijón, ciudad donde reside. Pintora autodidacta, es la octava de sus exposiciones individuales en Cornión desde que empezó a mostrar en público sus obras en 1986,  habiendo participado en otras 18 colectivas en esta misma Galería. Además de la pintura, J. J.  sabe de cerámica. Hizo un curso en 1980 dirigido por Paco Arenas y Martí Royo, exponiendo sus “collares cerámicos” en Gijón, Avilés y Madrid, entre 1982-84. Esta experiencia sirvió a J. J. para conocer cómo se comportan pigmentos y colores al horno y en frío. Reconoce lo mucho que aprendió de Paco Arenas. Ha realizado también ilustraciones para las portadas de dos libros recientes del médico, droguero y escritor Alfonso Peláez y diseños para el Colectivo de Vega en Defensa del Mundo Rural (Vaso de sidra y Rómpese un tonel).  Para esta exposición se ha editado un catálogo impreso en Gráficas Martín, diseñado por Pablo Basagoiti, con textos de Cándido Fernández y fotografías de Ignacio Acuña.

Le pregunto a J. J. qué relación hay entre la literatura que ella ha explicado como profesora y su obra pictórica. Contesta que se enriquecen mutuamente, que la literatura nutre sus pinturas, arropa su fantasía, estimula su sensibilidad, le hace presente el misterio de la vida. Confiesa que ha leído más novela que poesía y que tiene entre sus autores favoritos a los internacionales Marcel Proust y Marguerite Yourcenar, a Jesús Carrasco, Rosa Montero y Adelaida García Morales (1945-2014) entre los recientes españoles, a Garcilaso, Fernando de Rojas y Cervantes, entre los clásicos españoles. Relee El Quijote y más desde los trabajos de Andrés Trapiello. Le pregunto también cómo han vivido sus alumnos, la mayoría chicas en el “Jimena”, el tener en clase una pintora de reconocido prestigio, si han visitado sus exposiciones y conocen su obra. Me dice que su alumnado ha seguido su obra con entusiasmo y muy de cerca. A menudo les ha llevado a Cornión en visitas guiadas. Recuerda una vez la locura de llevar a Oviedo a 150 de sus alumnos en ALSA. Fue en el año 1988, una colectiva itinerante en la Caja de Ahorros.  Incluso en la clase de Literatura explicaba a veces con cuadros suyos la teoría de la comunicación lingüística: emisor, receptor, mensaje, código. Con el tiempo, algunos de sus alumnos se han convertido en clientes de su obra. Se sorprende de estas dos preguntas, relativas a la relación entre pintura y literatura y a la participación o eco de su obra en su alumnado. Dice que es la primera vez que alguien de la prensa le pregunta estas cosas. Aunque se lo explica porque quien pregunta y esto escribe también ha sido profesor-educador y ha llevado a sus alumnos a visitar monumentos y exposiciones por Gijón, España y Europa.

Repasamos algunas de las 25 obras de J. J. en Cornión.  Dice que tuvo dos abuelos indianos, uno que volvió rico y otro con poca cosa. “Ecos de silencio” se refiere a la casa de uno de ellos en Triongo, (Cangas de Onís), orillas del Sella, una casa con galería  que hoy está deshabitada y en proceso de desmoronamiento. El cielo se ha vuelto gris-verdoso, la tensión entre los verdes causa inquietud y angustia, anuncia la tormenta.  Otra casa parecida se titula “Testimonio”, medio habitada, pero con una parte  en ruinas. Dice J. J.  que no cuidamos Asturias y que pintamos a veces, como   Melquíades Álvarez, para dar “testimonio” de lo que había y se ha perdido. Homenaje a esta Asturias que pierde todo tipo de patrimonio, sustituido a veces por construcciones absurdas, tan absurdas y dañinas como las plantaciones de eucaliptus, son los cuadros “Paisaje verde, I y II”, que se sitúan en Taborneda (Avilés) y dan a su vez muestra del toque preciso y tranquilo de la pintora, capaz de expresar las variantes de verdes del campo asturiano. Obra parecida en temática, pero sorprendente por su factura a pinceladas desinhibidas y gestuales, es la titulada “Inmensidad”. Hay otras obras que abordan temáticas de mayor intimidad, como el paso del tiempo, el paso de la vida. La primera “Lex”, la ley de la vida. Una flor de cerezo en tres fases: nacimiento, plenitud y decadencia. Vemos en diagonal cómo la flor abre, alcanza su espléndida belleza y acaba marchitándose, arrugándose, cambiando incluso de color. Cuatro obras enlazan la casa y el reloj, la casa y la familia sumergidas en el tiempo. Y otras tres utilizan la muñeca y el recuerdo de la mecedora para expresar la infancia pasada, una muñeca que puede verse en el escaparate de Cornión.  No faltan los mirlos y las calas blancas de mayo. La ciudad de Gijón también está presente, pues la pintora se ha fijado en el Musel, el cerro de Santa Catalina con el Elogio de Chillida, el arenal de San Lorenzo y dos espléndidos cuadros del muelle viejo, con las palmeras, los barcos de recreo y edificios singulares, dejando en mera línea otros que no dicen nada a la pintora. Recuerdan obras sobre Gijón de Javier del Río y Pelayo Ortega.  Incluso dos trabajos sobre Madrid, la Plaza de Ramales y el Senado, saben a cercanías de la Plaza Mayor de Gijón. Digamos finalmente que J. J.  lucha por expresarse mediante el color con sus veladuras, un óleo que a menudo mezcla con polvo de cuarzo o de mármol, para evitar reflejos y dar a la obra cierto espesor y contundencia. Y digamos también que una exposición de J. J.  mueve en mensajes, visitas y felicitaciones a unos cuantos cientos de personas en esta ciudad.

                                                                           JOSÉ A. SAMANIEGO

Imágenes: 01.- “Por el muelle II”.   02.- “Lex”. 03.- “Reencuentro I”.  04.- “Ecos del silencio”. 05 “El Musel.(zona) ”·